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Infusiones en el embarazo y lactancia.


Con la bajada de las temperaturas, no hay nada que apetezca más que sentarse en el sofá con una manta y una taza humeante entre las manos. Es un ritual de calma que, cuando estás embarazada o lactando, a veces se convierte en un momento de duda: "¿Esto le hará daño al bebé?".

Solemos pensar que "lo natural" es inocuo, pero las plantas contienen principios activos (fármacos) que pueden atravesar la placenta o pasar a la leche.

Pero tranquila, eso no significa que tengas que renunciar a tu momento de relax. Simplemente, necesitamos saber qué elegir.


Aquí tienes mi "Semáforo de Infusiones" para que disfrutes con seguridad.


🟢 LUZ VERDE: Disfruta sin miedo


Son infusiones que no contienen excitantes ni principios activos peligrosos en las dosis habituales.


  • Rooibos: El rey de la casa. No tiene teína, es rico en antioxidantes y tiene un sabor dulce natural que reconforta.

  • Jengibre: Tu mejor aliado contra las náuseas del primer trimestre y un gran antiinflamatorio.

    • El matiz experto: La dosis marca la seguridad. Se recomienda no superar 1 gramo de raíz seca al día (o 4 gramos si es fresca). Esto equivale a unas 3 o 4 tazas de infusión comercial al día. Si lo preparas tú rallando la raíz, usa láminas finas y no abuses.

  • Tomillo: Fantástico si sientes que te estás resfriando o tienes molestias de garganta, ya que es un antiséptico natural seguro.

  • Melisa (Toronjil): Una alternativa suave y eficaz para bajar revoluciones antes de dormir o calmar una digestión nerviosa.

    • ⚠️ Ojo: Si tienes hipotiroidismo o tomas medicación para la tiroides, consúltalo antes, ya que la melisa podría interferir levemente en la función tiroidea.


🟠 LUZ NARANJA: Con precaución / Moderación


Aquí entran las bebidas que nos gustan o que usamos para molestias concretas, pero con las que debemos medir la cantidad o frecuencia.


  • Manzanilla: Sorprendente, ¿verdad? Es la "infusión de la abuela" para todo, pero en el embarazo no es inocua al 100%. Contiene bisabolol, que en dosis muy altas puede tener un efecto relajante sobre el útero.

    • ¿Puedo tomarla? El consumo esporádico (una taza después de una cena pesada) se considera seguro. El problema viene si sustituyes el agua por manzanilla y tomas 3 o 4 tazas diarias sistemáticamente. Mejor alternar.

  • Té (Verde, Rojo, Negro) y Café: El problema aquí es la cafeína/teína. No están prohibidos, pero la recomendación actual es no superar los 200mg de cafeína al día (aprox. una o dos tazas).

  • Menta Piperita: En el embarazo es segura para las náuseas, pero durante la lactancia te recomiendo limitarla. El mentol intenso se ha asociado tradicionalmente a una bajada en la producción de leche en algunas mujeres sensibles.

  • Cúrcuma: Como especia en la comida es fantástica, pero evita las infusiones muy concentradas o suplementos (tipo "Leche Dorada" diaria) en el embarazo, por precaución uterina.

  • Hinojo: Muy famoso para los gases, pero ¡ojo! Contiene estragol. Su uso ocasional como especia culinaria es seguro, pero en infusiones concentradas o aceites no se recomienda abusar durante el embarazo y la lactancia por riesgo de neurotoxicidad.


🔴 LUZ ROJA: Mejor evitar


Hay plantas clásicas que solemos tener en la despensa y que, sin embargo, tienen contraindicaciones importantes en esta etapa.


  • Poleo Menta: Un clásico que debes desterrar. Contiene pulegona, una sustancia tóxica para el hígado y con efecto oxitócico (estimulante del útero).

  • Cola de Caballo: Muchas la buscan para la retención de líquidos, pero está contraindicada. Puede interferir en la absorción de vitaminas esenciales (B1) y tiene cierta toxicidad.

  • Salvia: Se desaconseja totalmente, especialmente en la lactancia, porque es una de las plantas más potentes para inhibir la producción de leche.


🍵 Más allá del agua: Alternativas deliciosas


Sé que a veces el agua se hace aburrida y necesitas algo con "sabor". Aquí te dejo mis opciones favoritas que son 100% seguras:


  1. Rooibos especiado: Al no tener teína, puedes jugar con los sabores. Busca mezclas que lleven vainilla, trocitos de naranja deshidratada o canela (en cantidad culinaria la canela es segura y da un toque dulce sin azúcar).

  2. Infusiones de frutas: ¡Ojo, mira la etiqueta! Asegúrate de que sean base de frutas deshidratadas (manzana, frutos rojos, pera) y que no lleven té (Camellia sinensis) mezclado. Son pura vitamina.

  3. Caldo de huesos o vegetal: A veces el cuerpo no pide dulce, sino salado. Una taza de caldo casero es un remineralizante brutal para el embarazo y el posparto.

  4. Leche infusionada: Prueba a calentar tu leche o bebida vegetal favorita con una cáscara de limón y una ramita de canela. Es reconfortante y nutritivo.


💡 La herramienta de oro


Mi recomendación final es que guardes en favoritos la web e-lactancia.org. Es la biblia de la compatibilidad con la lactancia basada en evidencia científica. Ante la duda, consúltala siempre.

Y recuerda: cuidarse es también permitirse esos 10 minutos de paz con una taza caliente. No hace falta que bebas solo agua si no quieres, simplemente elige con información.


 
 
 

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